
Sabella explotó en el final del partido. Con el pitazo de Pezzotta pegó media vuelta y con los brazos en alto, gritó como nunca una victoria del campeonato local de cara a la platea techada. Pero además, le dedicó un gesto para que se callen la boca (silencio y broche). La reacción de Pachorra denuncia un momento de tensión por algunas críticas, y un posterior desahogo con la victoria. Sin embargo, el DT negó el gesto en declaraciones formuladas en camarines: "¿Si me enojé con la gente? No, no, nada que ver", esquivó. La foto de Olé es inequívoca.
A LOS QUE LO CRITICAN POR QUE NO SE VAN A LA CONCHA DE SU MADRE Y SE HACEN SOCIO DE GILNACIA ASI SABEN LO QUE ES SUFRIR MANGAS DE GILES
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